El cuerpo habla

El cuerpo habla

Seguramente en más de una ocasión ante un dolor, molestia o malestar físico has dicho o te han dicho “eso es que estoy/estás somatizando”, para referirnos a que, ante una sentimiento o emoción nuestro organismo reacciona. Y es que nuestro cuerpo nos manda mensajes, unas veces más claros y contundentes y otras más difusos.

No siempre un síntoma físico se corresponde directa y claramente con una emoción o conjunto de ellas, pero es bueno conocer nuestro cuerpo y sus reacciones pues a veces no da pistas sobre lo que nos está ocurriendo antes quizá de que conectemos, lo detectemos o podamos ponerle palabras. Esto nos puede permitir poner en marcha mecanismos para manejar aquello que nos puede estar ocurriendo emocionalmente y cuidarnos para no empeorar. En ocasiones el malestar físico o sentimental no se reduce rápidamente y solo podemos transitarlo de la mejor manera posible.

Estas manifestaciones físicas pueden ser muy diversas: desde dolores musculares, de cabeza, enfermedades (constipado, gastroenteritis…), hasta el insomnio, somnolencia, mareos, lagunas de memoria… Incluso enfermedades crónicas o padeceres físicos que consideramos habituales en nosotros, como migrañas, psoriasis, colon irritable…).
Que haya una causa emocional detrás de dichas manifestaciones no quiere decir que éstos sean una invención o nos los estemos creando con la mente, como quizá se pueda pensar. No, esos síntomas son reales, nuestro cuerpo los está padeciendo y no nos los estamos inventando. Por eso siempre es recomendable descartar primero las causas físicas acudiendo al médico en función de la gravedad y tomando medicinas o tratando el dolor. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las emociones desagradables como la tristeza, el estrés o el enfado, hacen que el sistema inmune baje y seamos más vulnerables a los virus, dolores o malestares. Por eso siempre hay que intentar relacionarlo con nuestros sentimientos o alguna circunstancia que hayamos vivido.
Quizá ya sepas todo esto y puedas estar poniendo en marcha todas las herramientas que te sirven cuando tu cuerpo te habla, no solo para cuidarlo a él si no también tu estado emocional. Quizá tu organismo te está diciendo que está más vulnerable o está sufriendo por algo que te ha ocurrido y que es necesario atender. Las maneras de atender eso son numerosas: pararte a conectar con la emoción, hablarlo con algún ser querido, resolver aquello que te ha ocurrido, llorarlo, etc. Pero si ya has intentado todo o quizá no sabes cómo manejarlo una vez que sabes lo que te ocurre, siempre puedes consultar a un/a profesional de la psicología que te ayude a deshacer el nudo que cuenta tu cuerpo.

Si lo deseas puedes contactar nuestra consulta de psicología en Arganzuela y estaremos encantados de ayudarte.